Todos tenemos miedo

A lo largo de mi vida, mi corta vida, he descubierto que no hay persona que no le tenga miedo al amor.

Es como un mecanismo de defensa a la eterna idea de que puede salir mal, y por lo tanto debemos escudarnos y protegernos de que nos rompan el corazón.

Desgraciadamente, al no entregarnos por completo podemos caer en el error de ser nosotros quienes le rompemos el corazón a la otra persona.

Pero, ¿es realmente miedo lo que tenemos? ¿No dicen que cuando encuentras a la persona ideal hay fuegos artificiales en nuestro interior, una mágica energía que nos llena de emoción y felicidad?

¿Cómo sabemos que eso es real? ¿Cómo sabemos que la otra persona también siente lo mismo?

Yo creo que el miedo es fundamentalmente no saber como actuar, no querer caer en hostigar a esa persona, aun cuando las ganas por saber de el/ella sean enormes y queramos platicar de mil y un cosas, saber mas de su vida.

No mandar ningún mensaje, pero quedarnos con la duda de que tal vez esa persona esta pensando lo mismo y entonces se vuelve un circulo vicioso en el que ninguno habla, por miedo a que piensen que es “intenso” o que ya esta enamorado..

¿Quién da el primer paso?

¿Quién manda el primer mensaje?

¿Quién abre su corazón primero?

¿Hay alguna formula mágica que nos revela quien si y quien no?

Deja vu

A veces, en un segundo vemos pasar una historia. Cuando acabas de conocer a una persona que parece estar predestinada para ti, que hacen un click inmediato y miles de escenas de lo que podría suceder pasa por tu mente.

Es como si miraras una película en la que sabes cuál es el desenlace, o un sentimiento de Deja Vu, en el que sientes que ya has vivido lo que estas viviendo en ese momento.

No sabes nada de esa persona, pero en sus ojos, cuando se topan con los tuyos, ahí está, esa calidez que te hace sentir que hace años que conoces a la persona frente a ti, un roce entre tu piel y su piel hace que sientas un escalofrío recorrer todo tu cuerpo. Una sensación que no sabes como describir.

Te llenas de dudas la cabeza, preguntándote si podría él sentir lo mismo, pero al mismo tiempo te aterra saberlo.

Cada día nuevo…

Cada día es una nueva oportunidad.
Una nueva oportunidad para ser mejores, para cambiar un poco el mundo.
Con cada día que inicia, se reinicia el contador de sueños y esperanzas, con la finalidad de poder cumplirlos.
Reinicia el contador de sonrisas, que regalamos al mundo para mejorarlo día con día, sumándose a las miles de sonrisas que hemos recibido.

Con cada día que inicia, podemos reinventarnos, cambiar nuestro cabello, iniciar un nuevo proyecto. Cada día que inicia es una oportunidad para nosotros, para descubrirnos y tal vez, si así el destino lo quiere, cada día nuevo es una oportunidad para enamorarnos.

Demasiado de todo

A veces son demasiado intensos los sentimientos dentro de mi. Parecen una nube que lleva una tormenta dentro y están a punto de explotar.
Demasiado difícil poder contener todo lo que quiero decir.
Demasiado el amor que a veces llegó a sentir.
¿Cómo se logra escapar de los propios sentimientos? A veces somos víctimas y prisioneros de nuestros pensamientos y emociones, que cuando no son entendidos por los demás,  nos llenan de frustración y ansias de querer actuar, aunque la otra persona nos aleje.

Hoy perdí parte de mi ser, parte mi alma. No se si la recuperare o si será el inicio de una nueva época en la que tendré que seguir sin esa persona.

El futuro parece incierto, el panorama no me parece bueno, sólo me quedan las palabras para poder liberar un poco del sentimiento que abruma en estos momentos cada centímetro de mi ser.

Regresaste a mi

Regresaste a mi una pasión.
Regresaste a mi una ilusión.
He vuelto a sentir y he vuelto a sonreír.
Me devolviste las ganas de escribir cuando me inundan las ansias por saber de ti.
Cada segundo mi mente vuela buscando encontrarse en algún punto contigo; buscando tus besos, buscando tu aroma.
Es sólo contigo que mi razón retorna y mi corazón su ritmo retoma.